Vamos a jugar a la orilla del
mar
¡Coge la pala, vamos a jugar al
ping pong! Enfréntate a un
extravagante elenco de personajes en
las playas más exóticas del mundo.
Compite en torneos para desbloquear
nuevas palas con las que golpear más
rápido, lanzar más lejos, y muchas
cosas más. ¡Vamos a divertirnos bajo
el sol!
La puntuación global del partido,
que aparece en la esquina superior
derecha de la pantalla, varía en
función de los puntos de victoria,
la fuerza media del golpe, la
precisión y las paradas ante los
tiros del rival. Si consigues dar un
buen golpe o una buena parada, verás
un icono de aprobación en la
pantalla.
La puntuación total se calcula
tras el partido. Ésta consiste en
los puntos del partido, sumados a la
bonificación por tiempo y la
bonificación por dificultad. Cuanto
más rápido ganes un partido, más
bonificación por tiempo obtienes. La
bonificación por dificultad depende
de la habilidad del rival y la
paleta que hayas elegido.
Juega en los distintos torneos
para desbloquear más paletas y
rivales. Para superar un torneo,
tienes que derrotar a todos los
demás jugadores. Si pierdes un
partido, puedes volver a intentarlo.
Tu puntuación de torneo es la
resultante de las puntuaciones de
todos los partidos que hayas
disputado a lo largo de dicho
torneo.
Además podrás jugar en el modo
partida rápida, con partidos únicos
contra cualquier rival disponible.
Si juegas el modo de torneo podrás
desbloquear rivales nuevos.
Características:
-El único juego de ping pong para
móvil en 3D y 2D.
-Sistema de juego con un botón,
fácil y divertido.
-Juega en las playas soleadas más
paradisíacas del mundo: Miami,
Hawai, la Riviera francesa...
-Enfréntate a seis personajes en
múltiples torneos.
-Desbloquea nuevas palas con las que
golpear más rápido y ganar suavidad.
-¡Envía tus puntuaciones a Mobile
League y desafía a tus amigos por
SMS!
Análisis del juego
Las palas son para la playa. No hay mejor deporte veraniego que pisar
la arena, dar unos toques, fallar,
mandar la pelota al agua y mojarse
recogiéndola. No hay nada mejor que
tostarse al sol de verano y hacer un
poco de ejercicio con esas pocas
ganas del que está de vacaciones y
divertirse, protestar por lo mal que
juega el otro y saber recibir
críticas por mandar la pelota diez
metros más allá por darle demasiado
fuerte ¿Nada mejor? ¿Que tal una
mesita para jugar un ping-pong junto
al mar?
Digital Chocolate nos presenta
otro título para el estío. En esta
ocasión nuestro deporte playero no
es otro que el ping-pong, con los
dedos en la arena y la paleta en
nuestras manos. Con unos
protagonistas que nos suenan ya de
otros títulos como la saga de
Minigolf, este deportivo grupo ahora
nos sorprende con su juego de muñeca
en entornos paradisíacos llenos de
dorada arena y de transparentes
aguas.
El juego no puede ser más fácil.
Algunos dirán: ¿fácil? Entonces
serán tan sólo un par de botones
direccionales y uno para golpear la
pelota. Quítale dos y habrás
acertado. Impresionante. Increíble.
Digital Chocolate ha conseguido que
el cinco sea el la tecla del
deporte. Con One Thumb en el sentido
más literal de la palabra, la
compañía consigue aunar control de
potencia y dirección con una sola
pulsación.
Controlando el momento adecuado
para que la pelota no pase de largo,
un solo botón controla la potencia,
como decíamos, que aparece destacada
en forma de barra, y la diana en tu
lado opuesto de la mesa, de modo
que, cuando comienza a pasar de lado
a lado así como acumulas fuerza del
golpe, has de saber soltar a tiempo
para que tu puntería no te haga
mandar la pelotita blanca fuera de
la mesa. Con todo, pese a lo simple
que pueda parecer y que la diana
parezca a veces que se mueve de
forma un poco aleatoria, se supone
que la dirección la marca el propio
juego según crea conveniente, el
resultado final es mucho más intenso
y profundo de lo que podrías suponer
al echarle por primera vez un ojo.
Desde luego, para aprender a
controlar bien la paleta, no hay
nada como los tutoriales. En este
caso no es que no existan, auque es
cierto que no están formalmente
descritos, pero los primeros
partidos, siempre a 11 puntos, son
tan fáciles que parece que con
devolver la bola es suficiente para
ganar. De este modo le vamos
cogiendo el toque al ping-pong de
pulgar y, aunque el primer
campeonato, de los cinco
disponibles, parezca tan fácil que
hasta puede desesperar, los
siguientes tienen una curva de
dificultad agradable y adecuada, con
verdaderos partidos a muerte en los
últimos torneos. Así, tras progresar
en el juego y desbloquear también
nuevas palas, que apenas difieren
unos pocos puntos en su total de
características (tres: fuerza,
precisión y manejo) sí nos permiten
distintas formas de juego, por como
están repartidos los susodichos
puntos, entre los que escoger el más
adecuado a nuestro estilo.
Todo esto se acompaña de una
banda sonora absolutamente playera,
de un estilo claramente inspirado en
el viejo pop californiano y en los
Beach Boys. Con melodías diferentes,
aunque tremendamente trabajadas y
ajustadas, siguen una línea musical
en la que ninguna desentona, y en
las que, en cada torneo, e incluso
cada vez que consigues un punto o
fallas, casi puedes sentir la arena
bajo tus dedos.
El apartado gráfico merece atención
especial. Sabiendo que, con la misma
jugabilidad y estilo, existen dos
versiones distintas, no podía menos
que darles un repaso tanto a la
versión 2D como a la 3D. Si bien las
diferencias no son muchas (hablamos
del mismo juego) sí es cierto que,
incluso teniendo en cuenta el
trabajo de fondos y personajes,
siempre definidos y muy coloridos en
la versión 2D, su contrapartida de
tres dimensiones es un caso aparte.
Donde la mayoría de las
desarrolladoras aún entran a
tientas, Digita Chocolate ya lleva
aposentada tiempo, lo que implica
una diferencia de calidad notable.
Mientras que otras compañías
comienzan a trastear con los
polígonos, este Beach Ping Pong,
salvando siempre las diferencias con
sus hermanas mayores las consolas,
es una delicia a los ojos. Si bien
pueden parecer un poco
cuadrangulares, vuelvo a lo mismo de
antes, hablamos de teléfonos, los
partidos ganan mucho en profundidad
y realismo, con una pelota que
realmente ves botar y llegar hasta
ti y que puedes ver como se desplaza
en el aire. Aunque no todos los
terminales puedan aún soportar este
tipo de gráficos, recomiendo
encarecidamente a todos aquellos que
puedan que opten por echarle la
zarpa a la versión 3D, pues se
sorprenderán gratamente tras
acostumbrarse al 2D tan plano.
Por tanto, este Beach Ping Pong
es un juego más que recomendable,
muy casual y fresco y que no sólo
entretiene en una partida rápida en
cualquier hueco que encontremos si
no que también sabrá contentar a esa
parte del público que pide pasión,
esfuerzo y competición, con opciones
que adaptar a cada estilo y jugador.
Sin duda, juego obligado para este
periodo estival en ciernes.